Todo y nada permanece

Cualquier noche puede sucederte. Convives contigo misma en tu cotidianidad. Tu justa paz de cada día. Entonces, una noche cualquiera, vuelven a ti rostros que ya jamás podrás volver a ver. No es alguien a quién solías amar, de hecho, tu vida a penas cambió cuando se fue y, sin embargo, esta noche sin razón alguna vuelve a ti desde la distancia más insondable que existe.

Hay miradas más puras que el diamante. Capaces de soportar el deterioro del tiempo y de engañar al olvido. Quizá eso es tan solo una propiedad de los ojos que las reciben.

Son rostros que a penas viste unas pocas veces, de hecho, podrías contarlas con los dedos de las manos y, sin embargo, ahí están siendo tan parte de ti como tus ojos o tus labios.

Todo y nada permanece en el interior del alma humana.

Nada pasa de largo, todo se capta.

Nada se queda, todo se desprende.

 

27/12/17

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s